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Hiroshi Nohara // una foto?


Por Sergio Su

Hiroshi Nohara, 40 años, 85 días en el Aeropuerto Benito Juarez de la Ciudad de México.
Hace un mes cuando compraba un cafe en un 7eleven de éste lugar, se me acerca un japonés pidiendome por cambio de una moneda de a 10 pesos, dije, putamadre que feo huele este weon (tip para limosneros y persuadir a la gente, oler muy feo). Le cambié la moneda y a cambio recibí una sonrisa y un Aregato. Ha pasado cerca de un mes de que regresé de Perú y veo que este individuo, al parecer, poco afortunado, sigue en el aeropuerto. Imagínate por lo menos pasar una noche en un aeropuerto, difícil, ¿verdad?
Hace 4 años atrás me toco vivirlo. Llegué a Washington D.C. aquella noche de verano, 10 de junio para ser exactos. Con un presupuesto de cuentagotas para un mes en el país vecino. Los taxis del aeropuerto de Dulles en Virginia me cobraban 200 dólares por llevarme a Baltimore, Maryland a plena media noche ( y como nos quejamos de lo manchados que son los taxistas en D.F.). Al fín decidí quedarme en el aeropuerto, y me puse a pasear. Platicando con la gente, me dijo un señor hindú, vendedor de una tiendita, que había una sala de espera donde la gente que estaba en transito se iba a dormir. Fui a la sala y ya no habían sillones disponibles, una familia esperaba su vuelo jugando cartas y a mí sólo me quedaba acomodar unas sillas y usar mi equipaje de almohada. Al día siguiente no pude resistir despertar con el ruido de la multitud en movimiento de este aeropuerto tan concurrido. A partir de ahí, tomé mi bus hacia el centro de D.C. y de ahí el metro hacia Maryland. El resto de la historia es digna de otro post mucho más largo. El sentimiento nostalgico de haber por lo menos vivido una de las hasta ahora 85 partes de la historia que vive Hiroshi Nohara, ciudadano japonés que al parecer perdió su conexión a Brazil para ver a su novia, increiblemente vuelven parte del significado de mi vida en una metáfora viajera.

De Satélite a Garibaldi en 5 vidas

A veces en la vida, los momentos menos esperados pueden ser tan significativos para recordarlos toda la vida. Ayer viernes, todo era una salida común, empezamos Gerardo y yo en el Tayüt de Satélite en una pequeña junta para presentar el proyecto de Apolorama con el dueño del lugar, ahí nos encontramos con el buen amigo Edgar, aka: Marmota, con su novia y una amiga suya. El lugar llama para convertirse en uno de los con más clase de la zona, habrá jazz y música muy buena, aparte de la comida. Luego nos fuimos por Brenda a su casa para irnos al Asia de Cuba porque Gerardo iba a mezclar en el lugar junto con Junk. Ahí estaba cotorrón el asunto… unos drinks, unos cuantos platos de sushi, jajaja y buena música. Pero el plan era acabando el set de Gerardo irnos al Centro Cultural España. Justo a tiempo Daniela me manda un mensaje: “… que onda sigues en el España?” y pues de ahí nos quedamos de ver por allá, ella iba con su galán, Carlos, también conocido como “el cuarentón”, jajaja.Realmente nosotros esperábamos una salida donde iríamos a escuchar buena música y variar del Asia de Cuba y música meramente electrónica.Íbamos por reforma, y Gerardo manejando como imbecil pasándose los topes y parecía montaña rusa..., hasta que llegamos a la av. Juárez y ahí había un accidente enorme, con como 20 patrullas y ambulancias alrededor.Llegamos al “España” y Daniela como histérica… porque estaba cerrado, y así de… chale … que hacemos???, por ahí salio… vamos al paragüero… y Daniela: “ el paragüero esta cerraaaoo weoooon!” vale contar que el apelativo webon… weoonnn se nos ha pegado en el lenguaje… jajaj gracias a Jorge, un paisano mió peruano. Y pues ya… que no vamos a Garibaldi… nos metimos a la troca de Carlos y venga… desde ahí empezó el desmadre…. Llegamos a Garibaldi, los mariachis por todos lados en la plaza, gente pidiendo limosna, familias compartiendo, etc… Por fin, nos metimos al Tenampa, lugar mundialmente famoso porque ahí recrean el ambiente jaliciense... y la experiencia de la peda con mariachi, tequila… bastante rustico pero emblemático lugar, lleno de pinturas de cantantes famosos, también lleno de mariachis, cigarreras, luces de neón, y claro no podría faltar su vitrinita con su merchandise para que te la lleves de recuerdito.En una mesa, estábamos: Gerardo, Daniela Carlos, Brenda y yo, personas con historias muy diferentes, juntas. Daniela es mi mejor amiga de toda la vida, la conocí a los 9 años en la primaria… Carlos… su novio toca en la orquesta filarmónica de México, Gerardo es uno de mis mejores amigos ahora y socio en Apolorama y también claro camarada y compañero de varias aventuras urbanas… jaja, Brenda es la mejor amiga de Gerardo, también lo conoce desde la secundaria y yo relativamente tengo poco tiempo de conocerla pero cada vez admiro y quiero más, Daniela apenas conoció a Gerardo el miércoles y ayer recién conoció a Brenda, Carlos era un desconocido para nosotros pero termino cayéndonos increíble.Al llegar el mesero nos contó un poco de la historia del lugar, nos trajo una copa de Ponche con una receta del lugar, que tiene 82 años… y como dice… y los que vienen.Nos pedimos una botella de tequila, refresco de toronja para hacer unas palomas, limoncitos… mariachi… la verdad, fue una de las mejores salidas desde hace mucho tiempo, acabar en un lugar totalmente inesperado y fuera de nuestra normalidad, con gente que comparte tu modo de ver el mundo, mi mejor amigo, las dos chicas mas lindas del mundo, un cuate que pensé que me odiaba pero termino cayéndome increíble, la verdad se los agradezco mucho por estar en ese momento ahí. Como dice la canción de Silvio Rodriguez: “tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio y coincidir.

Viaje a Lima Agosto 2007

Al regresar al punto de salida donde empezó toda esta historia, puedo ahora realmente sentirme satisfecho del esfuerzo realizado desde tiempo atrás para que este capitulo se escribiera con la mejor de las inspiraciones.Aquel 19 de agosto fue la cita en el aeropuerto Benito Juárez de la ciudad de México, a las 4:50 AM para documentar el equipaje del vuelo que me llevaría a una primera parada en San José de Costa Rica y como destino final Lima, Perú.Cuando llegué, en la fila ya estaba mi camarada y colega Beto Giles, quien junto con Erika, asistiríamos al 1er Congreso Latinoamericano de Estudiantes de Psicología a realizarse el 22 de agosto al 26 de agosto a realizarse en la capital peruana. Al abordar vimos a uno de los “topos” (el famoso “kake”), rescatistas mexicanos quienes voluntariamente ayudan a personas después de algún desastre natural en cualquier parte del mundo. Esta vez iban a Pisco, ciudad que fue arrasada por el terremoto que sucedió el 15 de agosto de este año. Coincidir con ellos fue una grata experiencia al poder conocer la forma con la cual ellos lidian con la muerte día a día al tener que recoger cadáveres y aun exponerse a replicas de terremotos o desastres. Nos pusimos a echar cotorreo por el aeropuerto de San Jose, que aunque realmente nos hubiera gustado salir, lo poco que pudimos ver de costa rica fue suficiente para que regresemos a visitar ese país.Mi intención al llegar a lima era darle una sorpresa a mi familia al llegar, pero mi padre, creo que en calidad de venganza por la multa y la llanta ponchada que le deje de mi parranda en la noche anterior, llamó a mi hermana para avisarle que ya iba en camino. Así que la sorpresa me la dieron a mi, salgo del aeropuerto y veo al comité de bienvenida de la gran mayoría de los miembros de la junta directiva del COLAEPSI como tal fuera un club de fans ( jajajajja) esperando a sus rockstar favoritos y… a mi mamá, mi hermana y al novio de mi mamá que salieron de la nada a un lado mío, una vez más el viejo se salio con la suya.Fue raro, pero a la vez increíblemente chévere ver a mi madre y a mi hermana después de tres años y un polutito más de no verlas, pero también fue algo indescriptible el sentimiento que tuve al regresar a la ciudad donde pase los últimos años de mi niñez.Tomamos un taxi para llegar a la casa a Magdalena del mar, dejar el equipaje un momento, saludar a mis tías un momento para después ir a comer un bastante delicioso pollo a la brasa en Roky’s. Mas tarde aquella noche, tomamos un camión para ir a Huacho, ciudad que queda a 2 horas al norte de Lima y donde viví mis primeras semanas y años de vida, el lugar donde crecí, me criaron, y donde considero mi Primer Hogar. Llegamos y también después de muchos años, más de 9, vi a mis abuelos. Increíblemente pude contener las lagrimas de la alegría de verlos, pero pues fue mas grande la alegría y el recibimiento que tuve que no tuve tiempo de ponerle mucha atención al sentimiento. Al fin, estaba en la casa donde crecí.Ese fin de semana fue me permitió empezar un camino hacia un reencuentro con una parte de mi personalidad que necesitaba salir, esa parte que gracias al ritmo de vida e interacción socioeconómica del llamado coloquialmente el “DFectusoso” (para lo que no viven en México, también llamada Ciudad de México o Distrito Federal). Era reencontrarme con el niño Sergio que se fue quedando en el pasado, al que mimaban sus abuelos, su mamá le cocinaba, vivía sin presiones escolares-laborales, simplemente…era. Por fin dejaba atrás esa neurosis que te vuelve una persona con foca capacidad de asombro y la normalidad de la rutina te impide SER y te jala a una condición de simplemente querer ser.Después, regrese a Lima, la gran ciudad de los reyes, antigua capital del virreinato de Perú, y aun capital del país. Para asistir al COLAEPSI, evento el cual venia esperando desde hace muchos meses atrás y tuve el honor de asistir en calidad de coordinador nacional para México. El primer día, tuve la oportunidad de apoyar a la junta directiva en la organización, los acompañe a las imprentas al centro de lima, a atender a los compañeros estudiantes que llegaban de diversas latitudes, etc.…Ahí pude conocer al un personaje misterioso y que ya conocía virtualmente, el coordinador de la delegación chilena, Matías Méndez que resulto ser un amigo súper buena onda, también al coordinador de la zona sur de chile: Gonzalo, y también a personajes como el buen Héctor y Manuel Aranda. También esa noche fuimos a recibir a Ana que llegaba de un vuelo Tabasco-DF-Lima, y para variar… llego retrasado, ahí con Beto Giles nos la pasamos dando vueltas por todo el aeropuerto Jorge Chávez de Lima, después de ahí nos lo aprendimos de memoria, salimos y comimos unos anticuchos con pansita y papas cocidas justo afuera del aeropuerto en los infaltables puestesitos de comida ambulantes. Luego que nos fuimos en taxi al hospedaje donde se iba a quedar Ana, pues resulta que no existía, jajaja o por lo menos nunca lo encontramos y pues termino yendo a quedarse a mi casa junto con Beto.Al día siguiente se fueron Beto y Ana al hospedaje de nuestras nuevas amigas colombianas, y pues a alistarse para la inauguración del congreso.Ese día llegando a la Universidad Católica, donde fue la inauguración, no podía comunicarme con mi amigaza del alma Diana Chaman, a ella la conocí hace un rato ya cuando entramos juntos al Tec de Monterrey Campus Estado de México, ella es limeña, y después de casi un año sin vernos me la encuentro en su nueva universidad, casi fue como predestinado a verla ahí, en el pastito del pasillo hacia el polideportivo de la“cato”. Después al echarme un churrascote con papas fritas me fui a la inauguración del congreso. Fue como una simulación de un gran futuro por delante, al llegar los voluntarios me atendieron como una personalidad prestigiada que llegaba como invitada de honor al evento, teníamos como coordinadores lugares reservados justo enfrente del estrado principal junto con destacados psicólogos peruanos, decanos de universidades, invitados especiales y ponentes magistrales.Después de las palabras de Marco Peña, compañero psicólogo líder del movimiento y junta directiva COLAEPSI, y personalidades invitadas, hubo una muestra de danza folklórica de parte de mis nuevos amigos del grupo Pacha Perú quienes están en México este mes participando en un festival de danza y una gira alrededor del centro del país.Los siguientes días estuvieron llenos de ponencias increíbles y reuniones de trabajo para empezar a trabajar en el proyecto SOLEPSI (Sociedad Latinoamericana de Estudiantes de Psicología), el cual ya estamos consolidando junto con los coordinadores de los países participantes del proyecto COLAEPSI e invitados a las juntas de trabajo.En los días siguientes, pude disfrutar tiempo completo a mi familia, ver a primos que hace mas de 10 años no veía pero mantengo comunicación con ellos por el Messenger, disfrutar de la sazón de mi abuelita que para mi es algo así como un orgasmo culinario… es realmente increíble. Luego vino mi cumpleaños, regrese a Lima 2 días para poder ir a echar la party con mis nuevos amigos limeños, quienes me invitaron a Chosica, una provincia aledaña a Lima, que tiene un clima excelente la mayoría del tiempo. Luego en la noche nos quedamos de ver en Miraflores, un distrito súper bonito y “nice” donde hay mucha vida nocturna. En lo que veíamos donde meternos, caímos en un lugar increíble, extraño pero súper chévere llamado Oso Bar, que era una casona tradicional miraflorina, convertida en un bar alternativo y súper sencillo, las chelas súper baratas y súper buena atmósfera. Luego ya que las chicas querían mover el esqueleto, nos fuimos a otro lugar donde ser puso chido el bailongo y terminamos regresando a casa a las 6 AM, después solo dormir un ratito y de regreso a Huacho con mis primas. Al día siguiente, domingo, se hizo una reunión en la casa con la familia y amigos de la familia ya que también ese día es el cumpleaños de mi abuelo Antonio. Mi abuela he de repetirlo, hizo una Pachamanca exquisita…, la cual es carne de cerdo al estilo Cochinita pibil, pero peruana, y no en tacos, si no con arroz, yuca, papa y cebolla morada en aros. Y claro como es costumbre peruana y sobre todo de la familia, no podía faltar las buenas cajas de cerveza Cristal para echar la copa con los tíos y primos, se puso chida la fiesta, hasta baile con mi abuela toda la ronda de valses. Recorriendo lugares comunes me di cuenta de las tantas diferencias que tenemos, como por ejemplo, en los buses hay un cobrador que después de que te sube va y te cobra el importe exacto de tu viaje, los taxis son informales, solo ponen su letrero de taxi y ya con eso fue suficiente para darte servicio. En el mercado, por ejemplo ves los aderezos que se usan en la comida peruana ya hechos, como el cilantro molido con ajo, todos en pequeñas cubetas donde la señora te despacha, o el pescado ya que es fresco del día, directo en los mosaicos del puesto, sin refrigerar, igual la carne directo del rastro al puesto ya tu mesa, no hay los refrigeradores de la base del mostrador del puesto como los hay aquí, etc.… ahí puse algo de eso en las fotos.Lima me dejo realmente impresionado del progreso que ha tenido como ciudad, de 8 años sin ir, simplemente me enamore de Lima. Pude salir a caminar mucho, por Miraflores, San Isidro, Surco, Magdalena, San Miguel y el Centro de Lima. El centro es bellísimo, la plaza de armas no es como la de aquí que esta plana como lo que es… el zócalo, jaja, allá tiene jardineras, fuente, palomas que comen de lo que le da la gente, esta increíblemente limpio, las iglesias que están cerca como clásico centro de ciudad latinoamericana, están increíbles, pude ir a convento donde vivió San Martín de Porres y Santa Rosa de Lima, entrar a los cuartos que son sus tumbas. El barrio chino esta bien padre, hay mucho comercio por ahí. La verdad, con simples palabras no la puedo describir todos los sentimientos que tuve durante 1 mes de experiencias, pero el poder estar en mi casa, con mi familia que no veía hace ya bastante tiempo, poder estar con mi mamá y mi hermana unos días, poder caminar por la calle en un atardecer de invierno camino hacia la playa, caminar por el malecón viendo la inmensidad del mar y su unión con el cielo en el horizonte, sentir la frescura del ambiente y poder ahí meditar tantas cosas que pasan dentro de mi evolución, hicieron que mis sentimientos pudieran salir y terminar de encajar dentro de las piezas del rompecabezas de 50000 piezas de mi personalidad.

Todo comenzo con una película de Babe Ruth...



Recuerdo cuando tenía 6 o 7 años, vivía en Lima, Perú. Mi papá había regresado de hacer compras con mi mamá, y traía para ver una película de la vida de Babe Ruth. Como cualquier mortal de esa edad pensé, ahh de ser la historia de una señora… jajaja pero bueno no era así, era la historia de un tipo llamado George German “Babe” Ruth, que para mi ignorancia es el jugador mas espectacular del baseball de las grandes ligas de todos los tiempos (el mejor jugador de todos los tiempos es Ty Cobb). Cuando Babe era niño era chonchito y le pegaba bien a la bola, yo era conchito, y pues dije… ese es mi deporte. Por desgracia no pude jugar baseball en Perú organizadamente nunca. A los 11 años, ya viviendo en México, entre a jugar baseball a la Liga Lindavista. No sabía ni atrapar la bola, ni lanzarla, ni agarrar el bat…. NADA, era un muerto… jajajaja. Pero el amor al baseball me daba el entusiasmo para seguir, entrenaba diario, y así seria durante los próximos 7 años siguientes. Ese año recuerdo que no lo acabe porque me atropello un bus y pues me fue mal jajaja. Luego el siguiente año, me esforcé y mejore muchísimo, ya era un buen outfielder (jardinero). Ya tenía 12 años, y ahora a mitad de temporada me llamaron al juego de estrellas. Era sábado por las mañana y hacia mucho frió, cubría la pradera central como de costumbre. Había un chavo de 15 años jugando en nuestra categoría… todos le tenían miedo…en esa 3 era entrada recuerdo el lineón que mando al jardín central, o sea… hacia mi…, en mi mente solo pasaba todo lo que me pase entrenando con mi papá una semana antes, todo mundo pensó que no la iba a atrapar, hasta el corredor que había en segunda base. Atrape esa bola lancé a segunda base e hice un double play, o sea, 2 outs en una sola jugada, en una jugada q parecía imposible, pero la hice. De ahí en las entradas siguientes, me toco batear y remolque 2 carreras para que mi equipo se fuera al frente. Al final, gane el trofeo al jugador más valioso de ese juego. De ahí… me lleno de ilusión el baseball, a base de disciplina, perseverancia y paciencia logre muchas cosas, para empezar, crecer… jajaja estaba bien chaparro, media como 1.56 y a los 13 ya media 1.78, subí de nivel muy rápido, lanzaba mas fuerte, corría mas fuerte, adquirí un cuerpo distinto al chonchito que tenia antes, etc. Todo ese tiempo el entrenamiento fue más duro. Correr diario, ir al gym, lanzar, ejercicios para pierna, agilidad, elasticidad, etc. Cerca de 5 horas diarias. Cuando acabe la prepa a los 16, ya le dedicaba toda la mañana a entrenar.
A los 18 años ya lanzaba la bola a más de 130 kilómetros por hora. Mi sueño ahora era ir a estados unidos por una beca deportiva y jugar baseball colegial.

Dejar de subestimar la importancia tus actos es la variable exponencial que hace que tu vida sea o no extraordinaria

Ahora les cuento algo de lo que me esta pasando últimamente. Creo que es más serio de lo que creí y más padre de lo que esperaba. No se si se han dado cuenta, pero, no creen que la gente que conocen y las cosas que hacen, forman parte de una red de situaciones que crean una ola de acontecimientos de los cuales se generan ondas expansivas que tarde o temprano chocan en algún otro punto del planeta, y estas, regresan a ti con una retroalimentación y así enriquecer tu vida? Todo empezó cuando viajé a USA a probar suerte y llegar a jugar baseball profesional allá. Al experimentar por primera vez el vivir solo e independientemente, se empezaron a suscitar situaciones que probaron mi potencial al máximo, situaciones donde vi. qué tan capaz soy de hacer cosas fuera de lo ordinario. Desde no tener como regresar a mi casa desde un camp de baseball alejado como a 30 km.... hasta regresar a casa habiendo conocido al líder promotor de jugadores colegiales en todo USA con invitaciones a los siguientes camp, y probar mi talento.Como el llegar a Washington DC y no tener en donde quedarme a vivir, así como el haberme aventado a irme en un ride con una pareja de novios que iban hacia Baltimore y ahí haberme ayudado a conseguir hotel donde quedarme. Irme de aventura hacia Cornelius North Carolina, donde viven mis amigos Jonathan y Rafael y ver si por ahí había oportunidad... y conocer el modo de vida de los emigrantes ilegales. Tomar la decisión de regresar a México y regresar a DC, encontrarme con los viejos amigos de Maryland y farrear por última vez en esa experiencia inolvidable. Conocer como llegar a Dulles Airport por metro y no en carro... y conocer una señora de Sudáfrica y platicar camino hacia el aeropuerto. Llegar al Aeropuerto y ver a Mike Tyson llegar de Las Vegas y cruzar camino con él. Llegar a la sala de abordar y ver a lo lejos a una linda chica, llegar dentro del avión y sentarme con ella, platicar y que se convirtiera en una de las chicas mas interesantes y lindas que haya conocido en mi vida, regresar y comenzar un nuevo camino alterno al baseball y mejor aun, llenando mi vida intelectualmente. Empezar negocios chicos donde he aprendido a ser empresario y administrar mi dinero y aparte invertirlo. Empezar a vivir solo ya por 2 años, y disfrutarlo como niño con juguete nuevo.Este año que pasó... fue difícil, pero a la vez creo que fue el que más crecí y el que más pudo darme la oportunidad de conocerme. Ahora con nuevas metas... y mas anécdotas que contar... preparándome para regresar a la acción mas fuerte que nunca.

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